Estimados socios, pilotos y amigos del Aeroclub Ciudad de Paraná:
Hoy, 4 de junio, nos toca despedir con profundo dolor, pero con una inmensa gratitud, a un pilar fundamental de nuestra historia y de nuestra identidad: Enrique Darchez, quien fuera el histórico mecánico de nuestra institución y un verdadero referente de la aviación regional.
Hablar de los Darchez es hablar de las raíces mismas de nuestro aeroclub y de Sauce Montrull. Su apellido es sinónimo de arraigo, tradición y pasión por los cielos. De una estirpe aeronáutica tan ligada a nosotros que, todavía hoy, la figura de su padre nos contempla desde esa histórica fotografía en nuestra web, firme al lado de la vieja casilla de combustible, recordándonos de dónde venimos. Enrique honró ese legado cada día de su vida entre los hangares.
Su partida no pasa desapercibida; Enrique era una figura respetada y querida no solo en el ambiente aeronáutico de Entre Ríos, sino también por las delegaciones y pilotos de provincias vecinas que alguna vez pasaron por nuestra pista. Se va un pedazo de nuestra historia, un verdadero mojón de identidad aeronáutica.
Queremos agradecer eternamente su incansable trabajo, su predisposición para ayudar y, por sobre todas las cosas, su sabiduría. Enrique no solo reparó aviones; aconsejaba con la paciencia de los sabios a los nóveles pilotos que daban sus primeros pasos en nuestra escuela de vuelo, y también a los no tan jóvenes que siempre encontraban en él una palabra justa y un diagnóstico certero.
Nos consuela pensar que hoy, en la tierra sin males y bajo cielos infinitamente azules, se está reconstruyendo un pedacito de nuestro Aeroclub. Imaginamos que ya habrá encendido el fuego y estará mateando (como en la foto) junto a Luisito Arce, como lo hicieron siempre, y compartiendo el espacio con el querido «Pela» Cristian Grecca.
A Pablo, y a todos sus seres queridos, les hacemos llegar nuestro más sentido abrazo en este difícil momento. Las alas de Enrique hoy vuelan más alto, pero su legado se queda para siempre grabado en el rugir de cada motor y en el alma de este Aeroclub.
Hasta siempre, Enrique. ¡Buen vuelo!
Comisión Directiva